O de GROW

 

¡Hola! Cuando le pides a tu GPS que te indique la ruta para llegar a tu destino desde donde estás, ¿qué sueles elegir, la ruta más corta, la que tiene menos kilómetros o la ruta más rápida, la que te permite llegar antes? Supongo que eliges la más corta cuando no quieres gastar mucho combustible y la más rápida cuando quieres un viaje más cómodo, aunque gastes más recursos.

 

¿Y qué pasa cuando tu GPS te dice que no sabe cómo llegar a donde deseas, que no hay carretera, o no hay mapa disponible, que hay obstáculos insalvables o que, simplemente, desconoce tu destino? Cuando tienes claro a dónde quieres llegar, pero la solución fácil, rápida, sencilla o evidente no está al alcance, es cuando tienes que desarrollar todo tu potencial creativo para definir y recorrer tu ruta con los recursos de que dispongas o puedas obtener.

Hoy nos adentramosen la tercera etapa del GROW, la O de Options, Opciones, la que exige al coachee estrujar todo su cerebro para obtener la mayor cantidad posible de alternativas para llegar a su objetivo, el que definió en la etapa G y que está seguro de poder alcanzar. Recuerda que esta serie de vídeos sobre la metodología GROW está basada en este totalmente recomendable y recomendado libro de John Whitmore, que fue quien la inventó. Bienvenido, bienvenida a Cosas de Coaching.

 

 

Según dice John Whitmore, “Cuando la realidad es clara, los objetivos quedan más definidos». La separación entre las etapas G y R del GROW no es estanca. Explorar la realidad del coachee, conocer de verdad el lugar donde se encuentra en el momento presente y con qué recursos cuenta, puede provocar que, efectivamente, los objetivos que se definieron en la etapa anterior queden ahora bastante más claros y definidos, lo cual redunda en una mayor motivación para alcanzarlos.

O, por el contrario puede provocar una marcha atrás para revisar y volver a definir o definir más precisamente los objetivos que parecían muy claros y que ahora ya no lo son tanto. No son infrecuentes, por tanto, en un proceso de coaching, ciertas idas y venidas entre las etapas G y R hasta que los objetivos están por fin bien Acordados (recuerda la letra A del SMART) por el coachee y el compromiso para alcanzarlos es fuerte.

 

Para ilustrar esta etapa R vamos a seguir con el ejemplo del vídeo anterior de esta serie, el de nuestra coachee Ana. Recordamos que Ana tenía como objetivo soñado “ser económicamente independiente y sentirme valorada profesionalmente”. En este vídeo sobre la etapa R utilizaremos uno de los objetivos de proceso que se propuso Ana:“¿Qué me hace sentir valorada profesionalmente?”

 

 

El trabajo en la etapa Realidad debe tener unas características concretas para que sea efectivo. Cinco, concretamente. Vamos a verlas una por una.

 

La primera es Objetividad. Es necesario que el coachee renuncie lo más posible a la subjetividad en la exploración de su realidad. Esto significa ser capaz de percibir y describir las cosas como son, huyendo de opiniones, juicios, expectativas, prejuicios, preocupaciones, esperanzas y temores. Este es el momento de ser objetivo. En este punto es muy importante la conciencia de sí mismo que tenga el coachee, es decir, el conocimiento que tenga sobre los sesgos que tiene y que habitualmente distorsionan su visión de la realidad tal y como es. Es cierto que es casi imposible ser 100% objetivo, pero el esfuerzo en este aspecto debe ser máximo.

 

En el caso de nuestra coachee Ana, tras varias preguntas sobre qué le hace sentir valorada profesionalmente expresó que el sueldo que percibe refleje realmente sus conocimientos y experiencia y que tenga cierta capacidad de decidir en su trabajo, cierta dosis de libertad para elegir el camino a recorrer en los proyectos en los que trabaje. Como vemos, esto no es totalmente objetivo, puesto que hay inexactitud al expresar cuánta dosis de libertad debería tener para sentirse valorada profesionalmente, pero a veces no podemos ir más allá.

 

La segunda característica, muy relacionada con la anterior,es Imparcialidad. Sobre todo del coach. Las preguntas que se hacen deben provocar respuestas basadas en hechos, ayudando al coachee en su camino a la objetividad. Usar hechos y no opiniones hace que la objetividad sea más probable.

 

Si representamos en un gráfico la precisión en la descripción de la realidad, en la parte derecha es donde encontramos los hechos objetivos, que es lo que buscamos. En la parte opuesta es donde estaría la información imprecisa y cargada de valoraciones y juicios,que es de donde tenemos que alejarnos. La forma de saber en qué lado nos encontramos es escuchando las palabras del coachee. Si estamos en la parte izquierda, oiremos más palabras del tipo “bien” o “mal”, “correcto” o “incorrecto”, “éxito” o “fracaso”, que incluyen contenido evaluativo, bien sea positivo o negativo. El trabajo del coach consiste, entonces, en que la conversación de coaching se acerque lo más posible a la parte derecha, donde no hay juicios de valor sobre la realidad.

 

Las preguntas que le hicimos a Ana fueron del tipo ¿cuál es la cantidad de sueldo mínima que corresponde a tu categoría profesional, teniendo en cuenta tus conocimientos y experiencia?, ¿Sobre qué ámbito del proyecto deseas tener más libertad para decidir: plazos, costes, método…?

 

La tercera característica es la necesidad de profundizar en la conciencia del coachee. Se trata de hacer consciente lo inconsciente. Básicamente nos referimos a sacar a flote las creencias, valores y actitudes que guían o han guiado hasta ahora las acciones del coachee. Cuando se profundiza en la conciencia y se descubren las creencias, valores y actitudes de las que normalmente no se es consciente, se adquiere la posibilidad de evaluar cómo afectan a la consecución del objetivo, si limitan o favorecen el camino, y en su caso, cuestionarse si es necesario trabajar en alguna de ellas para cambiarla. Es este un trabajo muy habitual y necesario en coaching, puesto que en numerosas ocasiones son cosas inconscientes las que han impedido al coachee hasta el momento obtener los objetivos que se propuso.

Si quieres saber más sobre cómo está organizada la parte consciente e inconsciente en nuestra mente, te recomiendo que veas el vídeo de Cosas de Coaching “Niveles neuro-lógicos”. Aquí arriba te dejo el link.

 

Cuando trabajamos con Ana en la profundización sobre sus creencias, valores y actitudes, encontramos con que, debido a su educación, ella considera muy importante valerse por sí misma profesionalmente y que el valor del trabajo y el esfuerzo están muy presentes en su vida. También expresó que tolera mal la frustración y que necesita trabajar en proyectos que le produzcan ilusión por su relevancia. Además, Ana es más bien individualista en su trabajo, no le gusta demasiado trabajar en equipo y eso hace que a veces cargue con más tareas de las que debería, lo que la satura y agota mentalmente.

 

Cuarta característica: usar los sentidos. Contrariamente al conocimiento común, no tenemos cinco sentidos, sino, dependiendo del científico al que consultes, entre 12 y 21. Por poner un ejemplo, aquello que llamamos el sentido del tacto, realmente son cuatro sentidos diferentes combinados: dolor, temperatura, presión y textura. En la etapa R podemos usar tanto estos sentidos tradicionales, que nos informan de lo que ocurre en el exterior, para hacer preguntas del tipo ¿qué viste, oiste, cuando…?, incluso en sentido metafórico, como también podemos usar los sentidos interoceptivos, aquellos que nos informan de lo que ocurre en nuestro interior. Incluimos aquí información tanto de tipo físico, ¿cómo notaste tu respiración, los latidos del corazón, en qué parte del cuerpo sentías tensión?, como emocional, ¿qué sentiste cuando te enfrentaste a la tarea?, o mental, ¿qué pensamientos tenías antes de hacer la presentación de resultados?.

La información interoceptiva es muy importante y da mucha información al coachee, así que nunca hay que dejar de hacer preguntas sobre su estado interno físico, mental y emocional.

 

Resulta que nuestra coachee Ana tiene un diálogo interno muy intenso, siempre está pensando cosas, diciéndose esto o lo otro, lo cual afecta mucho a cómo se comporta. Ana dedicó mucho tiempo a observarse día a día, a investigar y sacar a flote todos esos pensamientos, a veces muy insistentes, que condicionaban sus actitudes. También descubrió que sus reacción emocional ante un comentario crítico de sus superiores era mucho más intensa que cuando el mismo comentario provenía de sus compañeros, llegando incluso a bloquearla durante horas. Estos dos aspectos le dieron un conocimiento sobre sí misma muy interesante sobre qué significaba para ella ser valorada profesionalmente y pudo cuestionárselo.

 

La quinta y última característica de la etapa Realidad es la exploración de qué se ha hecho hasta ahora, preguntando exactamente eso ¿qué acciones has llevado a cabo hasta ahora que te acerquen a tu objetivo? y ¿qué consecuencias tuvieron esas acciones, objetivamente hablando? Estas preguntas van directas a llamar la atención sobre la responsabilidad del coachee en la consecución de sus objetivos. Responsabilidad en dos sentidos. El primero, en que descubra hasta dónde llegó su compromiso anteriormente con lo que ahora quiere alcanzar y se cuestione si ahora hay algo diferente que le permita avanzar o está tal y como estaba. El segundo, en que explore cuales son los recursos de los que dispone y puede poner a su servicio (sus puntos fuertes) o qué recursos necesitaría obtener, lo cual puede convertirse en un objetivo de proceso concreto.

 

En el caso de Ana, descubrió que hasta ahora había elegido trabajos de categoría inferior a la que le corresponde por conocimientos y experiencia debido a que no se sentía suficientemente preparada y temía el fracaso. Enseguida dominaba el trabajo y sentía de nuevo deseos de mejorar profesionalmente. Justo donde se encuentra ahora.

 

Haciendo un gráfico resumen de lo que hemos visto, en la exploración de la realidad, el puerto de salida de nuestro barco que ya sabe a dónde va, tenemos dos ámbitos donde trabajar. El primero es el externo al coachee, lo que le rodea, lo que investigamos a partir de los sentidos externos. Aquí debe haber siempre hechos lo más objetivos posible. El segundo es el interno, del que nos informan los sentidos interoceptivos, donde se hace consciente lo inconsciente y se buscan los recursos propios del coachee con los que hacer frente al camino hacia sus objetivos.

 

La combinación de la información de los ámbitos es la fuente de donde saldrán ideas para alimentar la siguiente etapa, la O de Opciones, que veremos en otro vídeo de Cosas de Coaching.

 

Bien, pues hasta aquí hemos llegado. Dale al like si te gustó este vídeo, suscríbete al Canal si quieres seguir aprendiendo y comenta o pregunta lo que quieras en la sección de comentarios. Gracias por pertenecer a la gran familia de Cosas de Coaching.

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